Las restricciones horarias agigantaron la grieta entre quienes comparten y rechazan estas medidas

Las restricciones horarias agigantaron la grieta entre quienes comparten y rechazan estas medidas

El anuncio realizado en la noche del pasado lunes por el Intendente acerca de la restricción horaria  para las actividades comerciales y la libre circulación ante el notable crecimiento de casos de Covid-19 generó (o aumentó) una profunda división en la comunidad.

Cerca de la mitad de la población se manifestó en las redes sociales rechazando las medidas mientras un porcentaje similar aprobó el anuncio dando lugar a que se abriera una fuerte grieta entre los dos bandos, incluso con no pocas posturas de tono agresivo tanto de uno como de otro sector.

Que esto ocurriera no llamó demasiado la atención. Era por demás sabido que fuese cual fuera la decisión del Ejecutivo daría lugar a controversias y así ocurrió.

Entre los muchos fundamentos dados desde cada grupo se destacó el pedido de muchos de enfocar los controles (y sanciones) a las reuniones  y fiestas privadas que son –sostienen- los lugares de mayor contagio y expansión del virus, sin coartar la libertad de quienes en sus vidas privadas y en lo laboral cumplen con todas las exigencias y protocolos establecidos.

Desde la vereda de enfrente se alzaron muchas voces pidiendo mayor rigurosidad, cierre total de actividades nocturnas y hasta volver al límite de horario a las 16.

En medio de estos dos extremos se escucharon opiniones de todo tipo, hasta las más insólitas, todas sostenidas por fuertes argumentos.

Mientras tanto, se aguarda saber la postura que tomará el gobierno bonaerense cuando reciba el informe de todos los casos contabilizados en la última semana.

Será en ese caso la Provincia la que decida en qué fase ubicarnos y qué tendremos permitido hacer. Y dependerá también entonces del Ejecutivo local decidir si acata dichas medidas que podrían asestar un duro golpe a la economía si nos basamos en los «permitidos» de la Fase 3 en la que podrían ubicarnos.

Surgiría entonces la disyuntiva para Reino de tener que decidir entre lo que determina el gobierno de Kicillof o el atender la demanda del pueblo, decisión  difícil ya que desoír lo que manda Provincia  puede dar lugar a «sanciones» como la que, por ejemplo, en las últimas horas tuvo Tandil  que fue dejado afuera del Fondo para Reactivación para Cultura y Turismo por haber decidido correrse del sistema de fases hace dos semanas y comenzó a regular el movimiento local de acuerdo a sus propios indicadores bajo un esquema de semáforos. Y si el desatendido es el pueblo el castigo también se hará sentir.

Sólo Reino sabe lo que es estar remando en medio de este mar tempestuoso.

NUÚMEROS PREOCUPANTES

El escenario que tenemos en Balcarce  en las últimas horas en relación al avance de la pandemia sigue siendo inquietante.

Tras la «explosión» de casos del pasado fin de semana que derivó en las medidas dispuestas por el Gobierno Municipal, ayer la situación tuvo un fuerte agravamiento ya que se registraron 42 nuevos casos positivos, el número  por lejos más alto desde el día uno de los casos de Covid-19. Es  de destacar que dentro de éstos están incluido 25 casos considerados positivos por criterio clínico epidemiológico y 17 confirmados por hisopados, pero en concreto  hay que sumar a éstos 129 activos, 126 casos recuperados y cuatro decesos que arroja  un total de 284 casos. En cuanto a la cantidad de personas aisladas la cantidad ascendía ayer a 680 y eran treinta los casos sospechosos a la espera de los resultados de los hisopados.

Esto lleva a ubicar a Balcarce en el cuarto lugar entre los distritos con más casos dentro de la zona sanitaria VIII.