Trabajadores del relleno sanitario reiteraron sus denuncias sobre precariedad laboral

Trabajadores del relleno sanitario reiteraron sus denuncias sobre precariedad laboral

Mediante un comunicado divulgado en las redes sociales, trabajadores del Predio de Disposición Final de Residuos, que forman parte del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE-UTEP) y la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), denunciaron "el grado de precariedad en el cual desarrollamos actualmente nuestra tarea de recuperación de Residuos Sólidos Urbanos (RSU)".

Reiterando y reafirmando lo expresado días atrás, sostienen que vienen trabajando "hace más de 23 años en la ciudad, siendo nuestro único sustento económico" para enumerar que:

"* Desde el mes de Octubre no se nos renovó el contrato con el Municipio.

* Desde el inicio de la ejecución de la Planta de reciclado (a finales del 2018) ningún reciclador/a del predio percibió por parte del Municipio: Obra Social, jubilación y/o seguro contra accidentes.

* No disponemos de baños de material, con las obras sin terminar a más de 2 años de inaugurado el predio.

* Hasta el día de la fecha el municipio no nos ha entregado (en un contexto de pandemia, siendo reconocida la actividad como servicio esencial para el cuidado del medio ambiente y la salud de la Nación), elementos de cuidado y protección básicos como lo son: barbijo, guantes moteados, máscara, pistola de control de fiebre, mochila fumigadora de RSU, agua potable y alcohol.

* Hasta el día de hoy no hay agua potable, lo cual hace que no podamos hidratarnos ni lavarnos durante la jornada laboral, agravado aún más en este contexto de pandemia.

* El Estado Municipal, de manera urgente e inmediata, se haga cargo de la afección que tiene hoy un compañero del predio en uno de sus ojos, con posibilidad de perder la vista de forma parcial".

Por lo expuesto exigen al Municipio "una mesa de trabajo seria, donde podamos destrabar todas estas injusticias y en lo urgente que nuestro compañero no pierda la visión", para cerrar sosteniendo que "no somos un problema, somos parte de la solución", proponiendo . "un sistema de reciclado con inclusión social, que dignifique nuestra actividad, nos reconozca como trabajadores y entienda nuestra tarea como un servicio público de higiene y limpieza urbana".