El Taller Protegido celebró 40 años de historia y lucha para seguir de pie
El Taller Protegido de Producción Balcarce cumplió 40 años de vida y lo celebró con un encuentro sencillo, pero cargado de significado. Operarios, familias, integrantes de la comisión y trabajadores de la institución compartieron una jornada que permitió mirar hacia atrás, reconocer el camino recorrido y, al mismo tiempo, poner sobre la mesa las dificultades que atraviesa actualmente la entidad.
La emoción fue protagonista durante el acto. Virginia Guariste, directora del Taller, no pudo contener las lágrimas al recordar los momentos difíciles que atravesó la institución en los últimos años y que, en algún momento, hicieron temer por su continuidad. “Los 40 años no son nada. Llegamos después de tanto sacrificio y de hacer todo lo que hicimos. Pensábamos que no íbamos a llegar, que el Taller iba a estar cerrado, pero la seguimos luchando y la seguimos remando”, expresó.
La celebración estuvo marcada por la austeridad, producto de la situación económica que atraviesa la institución. Fueron las propias familias, la comisión y las trabajadoras quienes se encargaron de preparar algo para compartir. “Hoy pudimos hacer un acto muy sencillo porque no pudimos más, pero entre las familias, la comisión y nosotras hicimos unas tortitas y unos sanguchitos para compartir. Todo se hace con el corazón”, contó Guariste.
29 OPERARIOS Y UNA LISTA DE ESPERA
Actualmente, el Taller Protegido cuenta con 29 operarios. Sin embargo, existe una importante cantidad de personas que aguardan la posibilidad de incorporarse a la institución. “Tenemos una lista enorme para entrar, pero los que están trabajando son 29 hasta el día de hoy”, explicó la directora.
La cifra refleja, por un lado, la necesidad que existe de contar con este espacio y, por otro, las dificultades que enfrenta el Taller para ampliar su capacidad y sostener su funcionamiento cotidiano.
En ese sentido, Guariste destacó especialmente el trabajo realizado durante estas cuatro décadas por las distintas comisiones que estuvieron al frente de la institución. Subrayó que quienes las integraron desarrollaron su tarea de manera ad honorem y que su compromiso fue fundamental para sostener al Taller a lo largo del tiempo. “Todas las comisiones en estas cuatro décadas han tenido una conducta intachable. Por eso el Taller Protegido siempre está tan bien visto”, remarcó.
UNA FUENTE DE INGRESOS QUE YA NO ESTÁ
Uno de los principales problemas económicos se vincula con la pérdida de una de las tradicionales fuentes de financiamiento de la institución: la rifa del automóvil. Durante años, ese mecanismo permitió generar recursos fundamentales para el sostenimiento del Taller. Sin embargo, desde hace aproximadamente cinco años la institución dejó de contar con la posibilidad de adquirir el vehículo necesario para llevar adelante la tradicional rifa. “Nosotros vivíamos con la rifa del Taller, la rifa del auto. Hace cinco años que ya no se pudo comprar más y ahí fue cuando empezamos a venir a pique”, señaló Guariste.
La situación obligó a buscar nuevas alternativas para reunir fondos y mantener en funcionamiento la institución. La comisión y las familias participan de distintos eventos y actividades con el objetivo de generar ingresos adicionales. “Todos los eventos que hay los agarramos para hacer un pesito más. Parece que no hacemos nada, pero ayuda. Así vamos, vamos tirando”, sostuvo la directora.
CUATRO DÉCADAS SOSTENIDAS ENTRE TODOS
A pesar del complejo escenario, el aniversario encontró al Taller Protegido de pie. La celebración no estuvo centrada en el despliegue, sino en el valor de haber alcanzado cuatro décadas de trayectoria pese a las dificultades.
En ese recorrido aparecen los operarios que pasaron por la institución, sus familias, las distintas comisiones, los trabajadores y también una comunidad que acompañó las iniciativas impulsadas a lo largo de los años.
Guariste valoró además el papel que cumplen los medios de comunicación a la hora de difundir las actividades y campañas que permiten acercar recursos al Taller. “Gracias a los medios de difusión nosotros seguimos, porque hay un evento, ustedes lo publican y así la gente se entera de todo. Un enorme abrazo y agradecimiento a todos ustedes”, expresó.
Los 40 años, entonces, encuentran al Taller Protegido celebrando una historia construida con esfuerzo, pero también mirando hacia adelante con la necesidad de conseguir nuevas herramientas que permitan garantizar su continuidad.
La institución logró atravesar cuatro décadas y superar momentos en los que su futuro llegó a estar en duda. Hoy vuelve a plantear la necesidad de contar con el acompañamiento de la comunidad para seguir sosteniendo un espacio que, más allá de sus dificultades económicas, continúa siendo fundamental para sus 29 operarios y para las numerosas personas que esperan una oportunidad de incorporarse.
