Asaltaron, picanearon y amenazaron a conocida familia en la zona rural

Un productor agropecuario y su esposa vivieron una verdadera pesadilla en la noche del pasado viernes cuando tres delincuentes, con sus rostros cubiertos, ingresaron sorpresivamente a su vivienda ubicada en la zona rural y durante más de tres horas sufrieron “picaneos” y amenazas con armas y verbales en su desesperado afán por apoderarse de dinero que le exigían a sus víctimas.

Todo se desencadenó a partir de las 21 cuando los delincuentes accedieron a la vivienda que Clemente Ispizúa, conocido productor agropecuario, de 81 años, y su esposa ocupan en el establecimiento “La Florida”, ubicado sobre la ruta provincial 55, a unos 15 kilómetros de “El Cruce”, en dirección a Coronel Vidal. Lo hicieron rompiendo una ventana y una vez adentro rápidamente lograron inmovilizar a sus víctimas mediante amenazas con armas de fuego.

No existen dudas que hubo una inteligencia previa en el lugar porque una hora antes Luis, hijo del matrimonio, se había retirado para participar de una reunión.

“Lamentablemente volvimos a ser víctimas de un violento hecho delictivo como hace once años. Ahora estaban solamente mis padres ya que yo me había retirado minutos antes”, dijo Luis a El Diario.

UNA PELÍCULA DE TERROR

La odisea de la familia Ispizúa se extendió hasta la una de la madrugada del sábado. “Durante las casi cuatro horas que estuvieron en la casa de mis padres efectuaron destrozos y revolvieron todo. También lo hicieron en mi casa que está ubicada a unos pocos metros. Papá fue sorprendido mientras miraba televisión y mi mamá estaba acostada”, detalló el hijo de los damnificados.

Una y otra vez los asaltantes les insistieron a Clemente y su mujer que les entregaran los dólares que tenían guardados. “La realidad es que no había dólares en la casa. Por suerte para mis padres, tenían en su poder el dinero destinado al pago del personal que harían al día siguiente. Caso contrario, no sé qué hubiera pasado con ellos”, contó Luis.

“Lo más grave de todo esto fue la cantidad de horas que estuvieron dentro de la casa y la tranquilidad con que actuaron, además de amenazar y picanear en forma insistente a mis padres. Habían estudiado y preparado todo, no fue un asalto al voleo. Rompieron y tiraron todo”, añadió.

LA INVESTIGACIÓN

Inicialmente tomo conocimiento del hecho el Comando de Patrulla Rural y luego el fiscal Rodolfo Moure determinó que la investigación la continúa la Sub DDI, que tiene datos e imágenes de algunas cámaras de seguridad que estaban instaladas en las inmediaciones del violento episodio.

“Nuestra familia está preparada para trabajar todos los días. Indudablemente fallaron los controles preventivos. Ojalá el caso se esclarezca. Mis padres están bien aunque muy preocupados por todo esto. Mi madre me dijo que horas después se levantó sobresaltada pesando que había una persona que le estaba apuntando a la cabeza con un arma de fuego”, concluyó indignado.