Un campeón mundial de Tai Chi encabezó un seminario del que participaron representantes de Balcarce
El Tai Chi es una disciplina que combina movimientos suaves, concentración y control corporal, aunque detrás de su aparente tranquilidad existe una práctica profunda que requiere dedicación, constancia y aprendizaje. En Balcarce, Marcela Echaide lleva 12 años vinculada con esta actividad, una experiencia que, según contó, le permitió conocer sus beneficios tanto desde el lugar de instructora como desde el de practicante.
Durante el último fin de semana de octubre, Echaide viajó junto con algunos de sus alumnos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para participar de un seminario intensivo dictado por el maestro Juan Álvarez Wang, ocho veces campeón mundial de Tai Chi y actual director técnico de la selección argentina de esta disciplina.
La propuesta se desarrolló con actividades destinadas tanto a principiantes como a practicantes con experiencia. El encuentro estuvo orientado a profundizar los conocimientos, perfeccionar los movimientos y trabajar sobre aspectos centrales de esta práctica.
En diálogo con El Diario, Echaide había explicado que uno de los motivos que la llevó a compartir la información sobre el seminario fue la posibilidad de dar a conocer a una figura destacada de esta disciplina, cuyo recorrido deportivo muchas veces no tiene la visibilidad que merece.
"Es el campeón mundial, nuestro representante en el mundo y muchas veces pasa de una manera invisible", había señalado la instructora al referirse a Juan Álvarez Wang, quien reside en Trelew, provincia de Chubut.
UNA DISCIPLINA
QUE VA MÁS ALLÁ DE LOS MOVIMIENTOS
Echaide consideró que el Tai Chi todavía es una actividad poco conocida en profundidad. Si bien muchas personas observan sus movimientos lentos y armoniosos, sostuvo que detrás de ellos existe un trabajo intenso que involucra el cuerpo y la mente. "La gente ve esos movimientos suaves, pero no sabe realmente de qué se trata, la profundidad que tiene, la intensidad y, por supuesto, los beneficios que trae", había explicado.
La instructora destacó que su vínculo con esta práctica se mantenía desde hacía 12 años y que su experiencia personal también la impulsaba a continuar aprendiendo y compartiendo el camino con sus alumnos.
En ese sentido, remarcó que su participación en el seminario no respondía únicamente a su rol como instructora, sino también a su condición de practicante. La posibilidad de capacitarse con un referente internacional representó una oportunidad para profundizar conocimientos y seguir avanzando en una disciplina que forma parte de su vida cotidiana.
UN REFERENTE ARGENTINO DEL TAI CHI
Juan Álvarez Wang es ocho veces campeón mundial de Tai Chi y se desempeña como director técnico de la selección argentina, que participa cada dos años en campeonatos mundiales disputados en China.
Su presencia en Buenos Aires permitió a los participantes acceder a una instancia de formación intensiva junto a un referente de la disciplina, en un encuentro que reunió a personas con distintos niveles de experiencia.
La primera jornada se desarrolló en Avellaneda 232, en el barrio porteño de Caballito, mientras que el domingo las actividades continuaron en Andonaegui 1246, en Parque Chas. La propuesta estuvo centrada en profundizar la práctica, cultivar el equilibrio y desarrollar una mayor presencia corporal, aspectos centrales del Tai Chi.
LA CONTINUIDAD DE LA ACTIVIDAD EN BALCARCE
La participación en este seminario también formó parte del proceso de formación permanente que Echaide sostiene junto con sus alumnos. Antes del viaje, la instructora había adelantado que el grupo tenía previsto realizar alguna actividad de cierre hacia fin de año para compartir el trabajo desarrollado durante los últimos meses.
La intención era continuar generando espacios para la práctica y la difusión de una disciplina que, según su experiencia, puede aportar herramientas para el bienestar personal.
Con 12 años de recorrido, Echaide continúa apostando al aprendizaje y a la transmisión del Tai Chi en Balcarce. El viaje a Buenos Aires representó una nueva oportunidad para compartir esa búsqueda junto a sus alumnos y acercarse al conocimiento de uno de los principales referentes argentinos de la especialidad.
